MAAP #245: Minería ilegal en el Parque Nacional Natural Río Puré (Amazonía colombiana)
julio 15, 2026

El Río Puré atraviesa el núcleo del Parque Nacional Natural Río Puré en el sureste de la Amazonía colombiana, y luego cruza hacia el noroeste de la Amazonia brasileña (Figura 1).
Esta área protegida, además de su extraordinaria biodiversidad y altos niveles de carbono, también juega un rol como fuente de medios de vida de las comunidades indígenas y es reconocida como hogar de pueblos indígenas en aislamiento voluntario o estado natural, entre ellos los Yurí y Passé, cuya presencia fue confirmada por el Estado colombiano con la Resolución 244 de 2024 y cuya alta vulnerabilidad ha sido ampliamente reconocida a nivel internacional.
En el MAAP #228, publicado en mayo de 2025, informamos sobre la presencia de más de 50 dragas mineras a lo largo del curso del río Puré, dentro del Parque Nacional.
En el presente informe, alertamos de que la minería ilegal de oro ya está causando una deforestación sustancial en el río Puré (Figura 2).
Específicamente, presentamos un análisis histórico mensual de la deforestación minera desde enero de 2024 hasta el presente (mayo de 2026), a lo largo de la zona ribereña del Río Puré cerca de la frontera con Brasil. Este análisis capta el inicio de la deforestación minera a mediados de 2024, y su escalada en 2025, lo que condujo a dos importantes operativos binacionales entre los gobiernos de Colombia y Brasil.
Finalmente, mostramos que la deforestación provocada por la minería de oro vuelve a intensificarse a principios de 2026.
En total, hemos documentado la deforestación minera de 506 hectáreas en el Parque Natural Nacional Río Puré entre junio de 2024 y mayo de 2026.
Deforestación minera a lo largo del río Puré

Figura 2 ilustra la deforestación minera a lo largo del alto río Puré, en la sección superior adyacente a Brasil, desde su inicio en 2024 hasta el presente momento en 2026.
Se han identificado 4 zonas críticas, donde la minería afectó significativamente sus riberas.
Análisis histórico mensual de la deforestación minera
En 2024, detectamos áreas de deforestación causada por minería con extensiones muy bajas (<5 ha) a partir de junio, y que luego fueron aumentando progresivamente durante el transcurso del año (el mayor registro fue de 16 ha en diciembre), alcanzando un total acumulado de 38 ha (Figura 3a) para ese año.
A principios de 2025 se observó un aumento importante, con niveles de deforestación del doble comparados con lo registrado en diciembre de 2024 (Figura 3b).
Ante esta situación alarmante, a finales de mayo de 2025 se realizó un operativo binacional en la zona fronteriza entre Colombia y Brasil (ver Figura 2), coordinado entre entidades colombianas (la Fiscalía General, a través de su Dirección de Delitos Especializada contra los Delitos Ambientales, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército Nacional de Colombia), y entre entidades brasileñas (el Ministerio de Defensa, el Ejército Brasileño, la Policía Federal y el ICMBio).
Posteriormente, la deforestación fue disminuyendo en junio y julio, con leves aumentos en agosto y septiembre. Sin embargo, noviembre presentó un registro muy alto de deforestación (55 ha) comparado con los demás meses. En respuesta, hubo un segundo operativo binacional a mediados de noviembre en la misma zona fronteriza.
De la misma manera, el impacto del operativo a finales de noviembre redujo la deforestación en diciembre de 2025 y enero de 2026.
En el presente año, la deforestación sigue aumentando a un ritmo alarmante comparado con los meses del año anterior, registrándose hasta mayo un total de 177 ha (Figura 3c), siendo marzo el mes con mayor registro (~72 ha).

Zooms de Zonas Críticas
Los zooms 1-4 muestran la expansión de la deforestación causada por la minería ilegal de oro, entre febrero de 2024 y mayo de 2026, en las cuatro zonas críticas del Río Puré (ver Figura 2), mediante imágenes mensuales de Planet de alta resolución espacial (~3 metros).
Zoom 1 muestra la zona donde se llevaron a cabo los operativos en junio y noviembre de 2025, en la frontera entre Colombia y Brasil. Esta zona registró una deforestación acumulada desde 2024 de 109 ha aproximadamente, de las cuales 16 ha corresponden al 2026.

Zoom 2 muestra la segunda zona crítica donde la deforestación alcanzó un total acumulado de 126 ha desde 2024, de las cuales 46 ha corresponden al 2026.

Zoom 3 muestra la tercera zona crítica identificada en el análisis donde se registró un total acumulado de 121 ha deforestadas aproximadamente desde 2024, de las cuales 30 ha corresponden al 2026.

Zoom 4 muestra la cuarta zona crítica identificada en el análisis donde se registró un total acumulado de 60 ha deforestadas aproximadamente desde 2024, de las cuales 41 ha corresponden al 2026.

Implicaciones políticas
Los eventos de minería ilegal aquí analizados se están presentando al interior del Parque Nacional Natural Río Puré, en donde el uso del suelo no está destinado a las operaciones mineras de ningún tipo. Allí habitan especies de alta importancia en biodiversidad y pueblos indígenas en aislamiento voluntario (Yurí y Passé) que dependen de los recursos naturales para su supervivencia.
La expansión de la minería ilegal en el corredor del río Puré (Colombia) – Purué (Brasil) es una amenaza directa para los pueblos indígenas en aislamiento que habitan esta región transfronteriza. La presencia de dragas, campamentos mineros y rutas de abastecimiento incrementa el riesgo de encuentros no deseados, transmisión de enfermedades y desplazamiento forzado de estos pueblos altamente vulnerables. La apertura de nuevas rutas fluviales, trochas de narcotráfico y la presencia de actores armados amenazan las condiciones de aislamiento que constituyen la principal garantía para su supervivencia física y cultural.
Además de la deforestación documentada, los impactos ambientales que deja esta actividad son múltiples e incluyen la contaminación de cuerpos hídricos con mercurio, afectaciones a los peces y a toda la cadena alimentaria de los ríos amazónicos. Posteriormente, estos impactos ambientales se traducen en impactos sociales y vulneración de los derechos humanos de pueblos indígenas (incluyendo a aquellos en condición de aislamiento) al afectar la salud humana, su seguridad alimentaria y la capacidad productiva de sus tierras y recursos, vulnerando sus derechos a la conservación y protección del medio ambiente.
El reto del país consiste, entonces, en fortalecer acciones sostenidas para la construcción de una estrategia de prevención, así como continuar construyendo capacidades operativas de respuesta y articulando acciones en la zona fronteriza. Es necesario llevar a cabo estas acciones en coordinación con el gobierno de Brasil, dado que los insumos, las dragas e infraestructura minera son suministradas por empresarios de municipios vecinos, especialmente Japurá (centro urbano más próximo a esta zona), Maraã y Jutaí. Así mismo, las rutas fluviales por donde se transportan los insumos y maquinaria, son usadas para movilizar el oro extraído en estas zonas desde el corredor del río Puré-Purué, atravesando los ríos Japurá y Tefé, hasta llegar a la ciudad de Manaos.
Como indican nuestros hallazgos, las operaciones binacionales de aplicación de la ley parecen tener eficacia a corto plazo, pero la minería ilegal de oro regresa después de un periodo. El desafío consiste en implementar una o varias estrategias a largo plazo en una región remota del territorio colombiano, pero accesible del lado brasilero.
Aunque con la Ley 1658 del 2013, se inició la prohibición del uso del mercurio en Colombia, solo hasta el 2023 fue posible su prohibición total. Esta prohibición incluye los procesos de importación y exportación de mercurio desde y hacia el territorio nacional. Sin embargo, a pesar de la prohibición en territorio colombiano, este elemento es utilizado en cantidades considerables para la extracción ilegal de oro en las zonas de frontera, como las observadas en el presente informe.
Así, los países amazónicos tienen un reto muy grande frente al cumplimiento de la Ley, ya que los controles de la comercialización y uso de este elemento son muy complejos y la minería ilegal de oro se presenta en zonas de frontera. Estas zonas son áreas de difícil acceso y conectividad, con baja presencia estatal y altos niveles de criminalidad que dificultan la ejecución de operativos contra la minería ilegal y afectan la gobernabilidad por parte de los gobiernos regionales y locales, así como la gobernanza de los pueblos indígenas sobre sus territorios ancestrales.
El Estado colombiano ha activado el sistema de protección del Decreto 1232 de 2018 en el PNN Río Puré, a partir de los informes de riesgo, y por parte del Ministerio del Interior se emitió la alerta Temprana 1635, obligando a una respuesta institucional coordinada entre los ministerios de salud, defensa y relaciones exteriores, la coordinación no ha sido muy efectiva y la atención a este flagelo insuficiente. Si bien el sistema busca garantizar la intangibilidad territorial y el no contacto de los pueblos Yurí y Passé mediante protocolos de contingencia sanitaria, el trabajo con otros pueblos indígenas colindantes, la coordinación con gobiernos locales (entidades territoriales) y se apoya en operativos de la fuerza pública realizados de forma binacional con Brasil, no hay solución a la problemática aún. Se cuenta con las herramientas jurídicas idóneas, pero la capacidad para solucionar la crisis actual depende de que el Estado asigne presupuesto real y tenga voluntad política para ejecutar las medidas en territorio, pasando de la formalidad legal a una presencia operativa que desmantele eficazmente la infraestructura minera ilegal en la frontera.
Agradecimientos
Agradecemos especialmente a la jefatura del Parque Nacional Natural Río Puré por su colaboración en este análisis e informe.
Este reporte se realizó en colaboración con la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS), Amazon Conservation Team (ACT) y la Alianza Amazónica para la Reducción de Impactos de la Minería de Oro (AARIMO), con el apoyo de la Fundación Gordon y Betty Moore.



















